El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el lunes que Irán estaría interesado en alcanzar un acuerdo, el cual podría concretarse en los próximos cinco días. Esta declaración la hizo en una entrevista con Fox News, poco después de anunciar en su red social Truth Social que ordenó posponer durante cinco días los ataques contra centrales eléctricas y otras infraestructuras energéticas iraníes.
Trump atribuyó esta decisión a «conversaciones productivas» entre ambos países para resolver las hostilidades. En diálogo con CNBC, reafirmó que la administración estadounidense está «decidida a llegar a un acuerdo con Irán» y calificó las negociaciones como muy intensas, manteniendo la esperanza de un cambio significativo.
Sin embargo, medios oficiales iraníes negaron cualquier tipo de negociación directa o indirecta con Washington. Un funcionario citado en Telegram señaló que no hay diálogo y advirtió que la situación en el estrecho de Ormuz y los mercados energéticos no volverán a la normalidad mientras persista esta «guerra psicológica».
El sábado, Trump lanzó un ultimátum exigiendo que Irán abra completamente el estrecho de Ormuz sin amenazas en 48 horas, bajo la advertencia de atacar sus plantas de energía si no cumplía. El plazo vencía el lunes por la noche, pero los ataques fueron pospuestos cinco días tras informes de que Teherán amenazó con responder si su infraestructura energética es bombardeada.
Desde el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel han iniciado operaciones contra Irán, lo que ha provocado represalias en la región. Teherán ha señalado que su respuesta ha sido limitada y que cualquier nuevo ataque a su infraestructura energética será enfrentado sin restricción.
Este conflicto genera riesgos para la estabilidad económica global, ya que el estrecho de Ormuz es vital para el tránsito de cerca del 20% del petróleo y gas mundial. La persistencia del cierre de esta vía podría agravar la subida de precios y la inestabilidad en los mercados energéticos.
Información basada en reportes publicados por El Telégrafo. Fuente original