En Morón, provincia de Ciego de Ávila, Cuba, varias personas irrumpieron en la sede del Partido Comunista durante la medianoche del sábado 14 de marzo de 2026. Este acto se produjo como parte de protestas contra prolongados cortes de electricidad y la escasez de alimentos.
Cuba, con una población de 9.6 millones, atraviesa una crisis económica severa. Esta situación se ha intensificado tras la suspensión abrupta en enero del suministro de petróleo venezolano debido a la caída de Nicolás Maduro, tras una intervención militar estadounidense. Además, el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos afecta directamente la disponibilidad de combustible en la isla.
Las manifestaciones nocturnas se han vuelto comunes, donde muchos cubanos expresan su descontento mediante toques de cacerolas en las calles o desde sus hogares. En este contexto, los manifestantes en Morón saquearon la sede del Partido Comunista, extrajeron documentos, computadoras y muebles que luego incendiaron en la vía pública.
Según un reporte del periódico local Invasor, inicialmente las protestas fueron pacíficas y hubo diálogo con las autoridades. Sin embargo, un grupo reducido generó disturbios, arrojando piedras a la entrada del edificio y provocando incendios con mobiliario. Como resultado, cinco personas fueron detenidas.
Los disturbios también causaron daños en otros establecimientos estatales, y una persona en estado de ebriedad sufrió una caída y está siendo atendida en un hospital, aunque no se han detallado sus lesiones ni vínculo con los hechos.
En La Habana, donde los cortes eléctricos superan las 15 horas diarias, las protestas nocturnas han sido más frecuentes, extendiéndose también a otras regiones del país.
El gobierno cubano confirmó que mantiene conversaciones con Estados Unidos para resolver diferencias mediante el diálogo, y ha comenzado la excarcelación de presos políticos como parte de un acuerdo con el Vaticano, mediador histórico entre ambos países.
Por su parte, Estados Unidos considera a Cuba una «amenaza excepcional» debido a sus vínculos con Rusia, China e Irán. Donald Trump ha expresado abiertamente su deseo de un cambio de régimen en la isla, situada a solo 150 km de su territorio.
Información basada en reportes publicados por Perú21. Fuente original