El nutricionista Domingo Porras asegura que el bienestar emocional no depende solo del cerebro, sino también del intestino. Según explica, ambos órganos están conectados por el eje intestino-cerebro, una vía de comunicación constante a través del nervio vago y las sustancias que producen las bacterias intestinales.
Para mejorar esta conexión y favorecer el equilibrio emocional, Porras aconseja consumir más fibra prebiótica, presente en alimentos como ajo, cebolla, plátano verde, puerro y espárrago ya que estos alimentan a las bacterias beneficiosas. También recomienda incorporar alimentos fermentados como kéfir, chucrut natural o yogur, que refuerzan la microbiota
Además, advierte sobre el exceso de azúcar y el estrés crónico, ya que ambos pueden dañar la barrera intestinal y favorecer bacterias proinflamatorias. Reducir los ultraprocesados y practicar técnicas de manejo del estrés son claves para mantener una buena salud digestiva y emocional.
Cuidar el intestino, concluye el especialista, no solo mejora la digestión, sino que también puede ser una herramienta poderosa para estabilizar el ánimo y promover una vida más saludable.
Agencias