En Santo Domingo Este, un grave incidente alertó sobre la vulnerabilidad de la prensa en la cobertura de casos delicados. Periodistas que reportaban la detención de una profesora acusada de obligar a una niña de dos años a ingerir su propio vómito en una guardería, fueron agredidos por familiares de la acusada y reprimidos por policías.
El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), sección Distrito Nacional, condenó fuertemente el uso excesivo de la fuerza contra los comunicadores. El enfrentamiento ocurrió frente a la guardería «Little Sleps», también llamada «Mi Segundo Hogar», en el sector Alma Rosa I.
Durante la salida de la profesora arrestada, un pariente atacó a dos reporteras: Ana Laura López, de De Último Minuto, fue golpeada con una sombrilla en el brazo, presuntamente por una hermana de la acusada. Jéssica Hernández, de la Red Nacional de Noticias, se desmayó tras ser afectada por gas pimienta y golpes en el altercado.
La policía intervino usando bombas lacrimógenas para dispersar la situación, pero un agente llegó a rastrillar un arma frente a los periodistas, generando peligro. Una periodista anónima relató a Listín Diario que “los policías empezaron a tirar bombas lacrimógenas y agredirnos… uno nos sobó un arma de fuego”.
El coronel Diego Pesqueira, vocero policial, calificó como “inaceptables” las malas acciones y anunció que el caso será investigado por control interno. Confirmó que el responsable del uso desproporcionado de gas pimienta fue identificado y podría enfrentar acciones legales.
El caso que originó el operativo fue difundido por redes sociales, mostrando a la cuidadora obligando a una niña de cuatro años a comer su propio vómito y suciedad del suelo, con frases como “Trágatelo, trágatelo. Cuidado si lo botas”.
El CDP enfatizó que las agresiones son un ataque directo contra la libertad de prensa y exigió a las autoridades proteger a los periodistas durante su trabajo.
Información basada en reportes publicados por Listín Diario.