La crisis de violencia en Haití alcanza un nuevo nivel de gravedad. Entre marzo de 2025 y enero de 2026, al menos 1,243 civiles han fallecido a causa de ataques con drones realizados por fuerzas de seguridad y contratistas vinculados al gobierno haitiano. Estas operaciones, diseñadas para enfrentar a pandillas criminales, también han herido a 738 personas, incluyendo niños y adultos que no pertenecen a estos grupos.
Las pandillas controlan cerca del 90% de la capital haitiana y están implicadas en la muerte de unas 6,000 personas solo en 2025, según datos de la ONU. Esta violencia ha desplazado a 1.4 millones de personas, que representan el 10% de la población total del país. Además, casi la mitad de los haitianos sufren inseguridad alimentaria, incluyendo a 1.2 millones de niños menores de cinco años.
Human Rights Watch alertó que estas acciones con drones son “mortales y a gran escala” y que han provocado la muerte de decenas de personas inocentes, incluidos menores. Juanita Goebertus, directora para las Américas de HRW, enfatizó que “las autoridades haitianas deben controlar con urgencia a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados que trabajan para ellas antes de que mueran más niños.”
La ONU indicó que estos ataques son ejecutados por un grupo especial creado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aime, con apoyo de la empresa militar privada Vectus Global. Esta situación se suma a un contexto de violencia extrema que ha afectado al país más pobre del hemisferio occidental durante años, con frecuentes asesinatos, secuestros y violaciones.
Información basada en reportes publicados por Listín Diario. Fuente original