Los amaneceres de la Chinita volvieron a llenar de música, devoción y alegría las calles de Maracaibo, reafirmando una vez más el profundo arraigo cultural y espiritual de esta celebración. Miles de zulianos se congregaron para rendir homenaje a la Virgen de Chiquinquirá, en un ambiente marcado por la gaita, la fe y el sentido de identidad colectiva.
Si bien la festividad transcurrió con el entusiasmo característico, las autoridades locales y organizaciones culturales reiteraron la importancia de fortalecer la conciencia ciudadana para evitar accidentes que puedan empañar la tradición. El respeto a las normas de tránsito, el consumo responsable de bebidas alcohólicas y la atención a niños y adultos mayores siguen siendo aspectos clave para garantizar la seguridad de todos los asistentes.
“Los amaneceres son un patrimonio que debemos cuidar. La prevención y el respeto mutuo son esenciales para que la alegría de la Virgen se viva sin contratiempos”, señalaron autoridades municipales.
La gaita, símbolo de identidad zuliana, acompañó cada encuentro como recordatorio de que la tradición se engrandece cuando se celebra con responsabilidad. Este balance invita a la reflexión y al compromiso colectivo de que, en futuras ediciones, la fiesta continúe siendo ejemplo de convivencia, devoción y seguridad.