El Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) presentó recientemente una actualización de su plataforma digital con el objetivo de agilizar los procesos vinculados a la propiedad inmobiliaria. Entre los cambios más destacados se encuentra un mecanismo que permite gestionar traspasos de viviendas de manera más rápida y organizada, reduciendo la cantidad de pasos presenciales.
Según el organismo, el nuevo sistema digital centraliza la carga de documentos y facilita la revisión preliminar antes de acudir a una oficina. Para completar la transferencia de un inmueble, los usuarios deben consignar identificaciones vigentes, los datos catastrales actualizados, así como el título de propiedad debidamente autenticado. A esto se suman comprobantes de servicios públicos, solvencias municipales, derecho de frente y, cuando corresponda, el documento que certifica que la vivienda es la residencia principal.
En los casos donde intervenga un representante legal, se exigirá la presentación de los poderes notariales que respalden la gestión. Además, el proceso contempla una validación obligatoria por parte de un notario público, quien verificará, con apoyo de las instituciones financieras, que cualquier deuda asociada al inmueble, como hipotecas u otras cargas, haya sido totalmente cancelada antes de formalizar el traspaso.
Con este rediseño, Saren busca modernizar la gestión inmobiliaria, disminuir retrasos y ofrecer mayor transparencia en un trámite que tradicionalmente ha sido complejo para los ciudadanos.