El partido de octavos de final de la Copa Sudamericana entre Universidad de Chile e Independiente terminó en tragedia la noche del miércoles 20 de agosto, cuando una violenta pelea entre aficionados obligó a suspender el encuentro disputado en el estadio Libertadores de América, en Avellaneda.
Según reportes de la agencia EFE, los disturbios dejaron al menos 10 heridos —uno de ellos en estado crítico tras caer desde una grada— y alrededor de 90 detenidos. De forma preliminar, incluso circularon versiones no confirmadas sobre tres fallecidos, entre ellos un menor de edad, todos de nacionalidad chilena.
El compromiso se mantenía 1-1 cuando, al tercer minuto del segundo tiempo, el árbitro decidió interrumpirlo de manera definitiva. Testigos narraron que los hinchas visitantes comenzaron a lanzar objetos, incluidos trozos de concreto arrancados de la estructura del estadio, hacia la barra local. La reacción fue inmediata: grupos de aficionados argentinos irrumpieron en la tribuna visitante, lo que desató una batalla campal con escenas de extrema violencia.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a personas peleando cuerpo a cuerpo, muchas semidesnudas, ensangrentadas y tratando de escapar del caos. Las imágenes generaron conmoción y condena en ambos países.
Desde Chile, el presidente Gabriel Boric expresó: “Nada justifica un linchamiento. Nada. Nuestra prioridad es conocer el estado de nuestros compatriotas agredidos, asegurar su atención médica inmediata y garantizar que a los detenidos se les respeten sus derechos”.
En Argentina, el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, culpó a la hinchada chilena: “Destruyeron nuestros baños, se llevaron artefactos y los arrojaron a las gradas. Una violencia que nunca había visto antes”. Sin embargo, Michael Clark, presidente de Universidad de Chile, rechazó esas declaraciones y llamó a la mesura: “No es momento de buscar responsables”.
Pronunciamiento oficial de Conmebol
«La Dirección de Competiciones y Operaciones de la CONMEBOL informó que, en función a la falta de garantías de seguridad por parte del club local y de las autoridades locales de seguridad, que garanticen la continuidad del partido entre Independiente (ARG) y Universidad de Chile (CHI) por la Octavos de Final de la CONMEBOL Sudamericana 2025, dicho encuentro queda cancelado.
Asimismo, agregó que, teniendo en cuenta que se ha cumplido con lo establecido en el Manual de Clubes para situaciones similares, sin que la situación se haya subsanado, se procede a la cancelación del partido y el caso será derivado a los Órganos Judiciales de la CONMEBOL para futuras determinaciones.
Toda la información de los hechos ocurridos dentro y fuera del estadio será enviada a la Comisión Disciplinaria de la Confederación Sudamericana de Fútbol».
Agencias